A riesgo de parecer repetitivo y denso, sigo con el tema de los riots. Esta vez cruzamos el tiempo y el espacio y nos vamos a Londres en 1977. En marzo de ese año The Clash lanzó su primer sencillo con “White Riot” en la Cara A y “1977″ en la Cara B.
“White Riot” es una canción típicamente punk del tándem Strummer-Jones, muy influenciados en esa época por los Ramones: pocos acordes tocados rápidamente. La letra marca el perfil de protesta social que mantendría The Clash a lo largo de su existencia como grupo. A diferencia de la banda punk británica más importante del momento, los Sex Pistols, que en sus letras de protestas pregonaba el “No Future”, The Clash proponía la acción. Más tarde uno de sus lemas sería “The Future is Unwritten”: hay un futuro, pero hay que hacerlo.
La letra de “White Riot” es muy explícita en el llamado a la acción:
White Riot – I wanna riot
White Riot – a riot of my own
Los autores realizan una feroz crítica hacia la sociedad blanca que se queda estática ante los embates del Estado británico, un Estado de Bienestar en total decadencia que se transforma rápidamente debido al avance del neoliberalismo. La situación se consolidará definitivamente un par de años después con el ascenso al poder de Margaret Thatcher. Los blancos, sometidos por años al sistema educativo que los hace pasivos (como se ve también en “The Wall”, de Pink Floyd, por ejemplo), “no quieren ir a la carcel” por protestar.
Los negros, en cambio, “no temen arrojar ladrillos” como forma de protesta. Esta línea hace referencia a los riots que se habían desatado en el Carnaval de Notting Hill el año anterior. A fines de los ’70, Notting Hill, lejos de ser el barrio cool en el que Hugh Grant y Julia Roberts pasearon sus rostros, era el lugar en el que se nucleaba buena parte de la población inmigrante de las colonias y ex-colonias británicas del Caribe. En otras palabras, era un barrio de gente negra, y para peor, pobre. Ellos habían llevado a Londres la tradición de festejar el Carnaval. Otra tradición que se inauguró al mismo tiempo fue la de la fuerte presencia policial en los festejos, y la tensión que esta situación generaba.
En el Carnaval de 1976 la policía intentó arrestar a un joven negro que supuestamente estaba robando billeteras. La tradicional tensión estalló en revueltas en las que jóvenes negros enfrentaron a la policía atacándolos con piedras y ladrillos (la anécdota cuenta que Strummer se encontraba en el Carnaval y participó de los disturbios). La violencia fue en aumento, terminando el Carnaval con un saldo de varios policías y jóvenes hospitalizados, y otros tantos detenidos. Fuente: http://news.bbc.co.uk/onthisday/hi/dates/stories/august/30/newsid_2511000/2511059.stm
“White Riot” refleja las tensiones sociales que existían entre una parte de los blancos y negros en la Inglaterra de fines de los setenta. Las tensiones aún existen no sólo con los negros; también con los pakistaníes, por ejemplo. Pero en ese momento, a la par que el punk, se estaba generando otro movimiento musical conocido como “Two Tone” (blanco y negro), cuya banda más representativa sea tal vez The Specials, relacionados estrechamente con The Clash.
The Specials se caracterizaban por tocar ritmos de raíces caribeñas, como el reggae y el ska, y porque su formación integraba a músicos blancos y negros. Muchas de sus letras son explícitas protestas contra la discriminación y los ataques violentos hacia los negros por parte de organizaciones de extrema derecha… pero eso queda para otro post.
I don’t know if you can,
But can you get an owner for Ons,
That’s O-N-S,Junior Market,
The address is 1934 East Aneheim,
All the windows are busted out,
And it’s like a free-for-all in here
And uh the owner shouldat least come
Down here and see if he can secure his business,
If he wants to…
April 26th, 1992,
There was a riot on the streets,
Tell me where were you?
You were sittin’ home watchin’ your TV,
While I was paticipatin’ in some anarchy.
First spot we hit it was my liqour store.
I finally got all that alcohol I can’t afford.
With red lights flashin’ time to retire,
And then we turned that liquor store into a structure fire.
Next stop we hit it was the music shop,
It only took one brick to make that window drop.
Finally we got our own p.a.
Where do you think I got this guitar that you’re hearing today?
Hey!
(call fire, respond mobil station.
Alamidos in Anahiem,
Its uhh flamin up good.
10-4 Alamidos in Anaheim)
Never doin no time
When we returned to the pad to unload everything,
It dawned on me that I need new home furnishings.
So once again we filled the van until it was full,
Since that day my livin’ room’s been more comfortable.
Cause everybody in the hood has had it up to here,
It’s getting harder and harder and harder each and every year.
Some kids went in a store with thier mother,
I saw her when she came out she was gettin some pampers.
They said it was for the black man,
They said it was for the mexican,
And not for the white man.
But if you look at the streets it wasn’t about Rodney King,
It’s bout this fucked up situation and these fucked up police.
It’s about coming up and staying on top
And screamin’ 187 on a mother fuckin’ cop.
It’s not written on the paper it’s on the wall.
National guard??!
Smoke from all around,
Bo! bo! bo!
(units, units be advised there is an attempt 211 to arrest now at 938 temple,
938 temple… 30 subjects with bags.. tryin to get inside the cb’s house)
(as long as I’m alive, I’mma live illegal)
Let it burn, wanna let it burn,
Wanna let it burn, wanna wanna let it burn
(I’m feelin’ Sad and Blue)
Riots on the streets of Miami,
Oh, Riots on the streets of Chicago,
Oh, on the streets of Long Beach,
Mmm, and San Francisco (Boise Idaho),
Riots on the streets of Kansas City
(Salt Lake, Hunnington Beach, CA),
Tuscalusa Alabama (Arcada Compton Mischigan),
Cleveland Ohio,
Fountain Valley (Texas, Barstow – Let’s do this every year),
Bear Mountain, Vista View (Twice a Year),
Eugene OR, Eureka CA (Let it burn, let it burn),
Hesperia (Oh, ya let it burn, wont’cha wont’cha let it burn),
Santa Barbara,Cuyamca, Nevada, (let it burn)
Phoenix Arizona,
San Diego, Lakewood Florida, (let it burn)
Fuckin… 29 palms (wontcha let it burn)
Any units assist 334 willow,
Structure fire, and numerous subjects looting
Existen varias canciones que hablan sobre los riots, disturbios y saqueos que estallaron el 29 de abril de 1992 en la ciudad norteamericana de Los Ángeles, también conocidos como Rodney King riots. Elegí esta canción en particular porque Sublime es una banda que me gusta mucho, porque me parece una gran canción, musicalmente hablando, y porque a través de ella tuve mi primera aproximación al tema de los riots.
Los sucesos que desataron la violencia en las calles de Los Ángeles tienen origen en Marzo de 1991, cuando un taxista negro llamado Rodney King, el cual se encontraba en libertad condicional, fue arrestado por la policía de Los Ángeles luego de propinarle una furiosa paliza. Aparentemente Rodney King, bajo los efectos de la fenciclidina (PCP), manejaba un auto por la autopista y no hizo caso a un aviso de alto, dando comienzo a una persecución de alta velocidad que culminó con la detención de King; éste, al resistirse al arresto, recibió violentos golpes por parte de los policías. La golpiza fue grabada por un videoaficionado y el tape pronto estuvo al aire en los principales noticieros. Los policías fueron enjuiciados por violencia excesiva, pero el 29 de abril de 1992 un jurado compuesto por una mayoría blanca los absolvió. Pronto los habitantes de los barrios negros de Los Ángeles salieron a las calles a manifestarse en contra del veredicto. Los manifestantes chocaron con la policía que quiso dispersarlos, y así estallaron la violencia, los saqueos y los incendios.
Ahora bien, la canción desde el punto de vista musical es una de las composiciones típicas de Sublime, una banda que se mueve sin problemas del punk, al reggae, al ska, al dub y el hip-hop: “April 29, 1992″ tiene una base sencilla pero muy marcada y pegadiza, loops y scratchs, y una letra casi rapeada, lo que hace que el tema navegue entre el dub y el hip-hop.
La letra narra en primera persona la historia de un participante de los riots de Los Ángeles, y luego deriva en una crítica social. El tema fue lanzado en el disco “Sublime”, cuando el autor de la letra, el guitarrista y cantante Bradley Nowell, ya había fallecido. Luego la familia declaró que Bradley nunca había participado realmente en los riots, sin embargo las descripciones de los saqueos son bastante vívidas.
El autor comienza increpando al oyente: “April 26th, 1992 / There was a riot on the streets / Tell me where were you? / You were sittin’ home watchin’ your TV / While I was paticipatin’ in some anarchy. ” Nowell supondría que el público de Sublime, probablemente jóvenes blancos de clase media como él mismo, no habría participado del descontento social. Sin embargo, el autor se identifica con la anarquía desatada por los manifestantes negros. Luego continúa con la descripción de los saqueos. Aquí se pasa del I al We, del “yo” al “nosotros”. Parece referirse a la banda, aunque también se puede interpretar (creo yo) como una referencia a un colectivo más grande de manifestantes/saqueadores. Ellos, entonces, asaltan e incendian una licorería y luego un local de instrumentos musicales. Me resulta muy interesante (y graciosa, en cierto modo) la línea que dice “Where do you think I got this guitar that you’re hearing today?”, porque trae al presente un objeto que testimonia los hechos que sucedieron en el pasado, en este caso la guitarra, y además pienso en aquellos que tuvieron la posibilidad de ver tocar a Sublime en vivo, tenían la guitarra supuestamente saqueada en frente de sus rostros. Más tarde la banda vuelve a la casa del autor en una van, descargan lo saqueado y vuelven a salir hacia los riots. Nos damos cuenta que el saqueo fue en cierto modo premeditado, una vez que la manifestación espontánea había estallado. La banda había salido en una van desde un lugar determinado, probablemente alejado de los barrios negros y el foco de los disturbios, lo que luego les permitió volver y descargar el botín sin inconvenientes.
A partir de este momento la letra vira hacia otra parte, toma un carácter más social, se intentan justificar los disturbios, y se vislumbra la idea de que el descontento supera el mero problema étnico. Las interpretaciones habituales de los hechos remarcan los conflictos étnicos latentes en los barrios bajos de Los Ángeles: los policías que apalearon a Rodney King eran blancos, a excepción de un hispano, el jurado que los absolvió era mayoría de blancos, no había ningún negro, el juzgado se había trasladado a un barrio de blancos, los saqueos se produjeron en locales regenteados por coreanos, etc. Sin embargo la canción, más allá de que los conflictos étnicos fueron reales, nos indica que los disturbios, una vez desatados, fueron sumando gente de todas las razas, incluso blancos, descontenta con la situación social.
En 1992, Estados Unidos bajo la administración Bush padre, atravesaba una fuerte crisis económica. Es recordada la frase que el por ese entonces candidato a presidente Bill Clinton le dedicó a Bush: “Es la economía, idiota”. Las tasas de desempleo eran bastante altas (para un país del “Primer Mundo”, claro). Ver este artículo de El País. Bradley Nowell refleja esta situación en la letra, el descontento de la gente que va en aumento y que estalla cuando se presenta la oportunidad.
Finalmente, se mencionan riots en una lista de ciudades en las que en realidad no se produjeron disturbios. Algunos dicen que estas ciudades son las que visitó Sublime en la gira de ese año. Sin embargo, yo lo interpreto como un llamamiento a los disturbios y la protesta extendidas a nivel nacional.
En un post anterior mencionaba una serie de figuras del medio musical estadounidense como Timbaland, Pharrell Williams y P.Diddy. Lo que me llamaba la atención era el prestigio que éstos personajes tienen dentro de ese espacio. Prestigio que, más allá de sus méritos comerciales, pareciera responder a criterios musicales. ¿Cuáles son esos criterios? ¿Cómo funciona el medio que los crea? Sentía que había una lógica que se me escapaba.
Entonces estuve pensando y lo primero que descubrí, hace unos días, es que esa dinámica no es en absoluto exclusiva del mercado yanqui. En cuanto lo pensé se me vinieron a la cabeza muchos casos, entre los cuales voy a mencionar ahora sólo dos porque creo que son muy claros.
El primero es Pablo Lescano, uno de los “creadores” de la cumbia villera. En los últimos años, Lescano construyó sin gran prisa pero con solidez un cierto aura de “capo” en el tema. Parece que cuando una banda quiere hacer un tema con aires de cumbia, no hay nada mejor que llamarlo a él, para que opine en la producción o para que toque su famoso teclado. Los Fabulosos Cadillacs, por ejemplo, contaron con su participación en el tema “Padre Nuestro“, primer corte de difusión de su regreso a la escena luego de más de seis años.
El segundo es Jorge Serrano, el “genio” detrás de los Auténticos Decadentes. Una persona que ha venido obteniendo un reconocimiento cada vez más grande. Primero, porque su canción “Un osito de peluche de Taiwán” fue elegida mejor canción del año 2008 en muchos medios. Después gracias a su incipiente carrera solista (donde, al parecer, hace música más “seria”). Por último, por una cierta pretensión de “rescate” de gemas compositivas como “Tutá Tutá” o “Vení Raquel” (juro que leí cosas así).
La cuestión es que el traspaso al ámbito de la música popular argentina, mi cercanía cultural y personal (estoy en medio de un trabajo de investigación al respecto), me ayudó para empezar a elaborar una hipótesis. ¿Cuál es? Que para entender este tema del prestigio de ciertos personajes actuales hay que mirar mucho más atrás de lo que se podría pensar en primera instancia.
Creo que el origen del problema está ni más ni menos que en el desarrollo del rock hacia fines de los sesenta y principios de los setenta. Porque fue el rock el que demostró -como ningún otro género antes- que era posible crear una música compleja y de calidad que fuera al mismo tiempo profundamente popular. Y con “profundamente popular” me refiero tanto a una música de tradición popular (que se contrapone a aquella de tradición clásica) como a una popular music, es decir, una música de aceptación masiva.
El problema es que el rock siguió su camino y en ese camino sus pretensiones artísticas -que formaban un criterio común en el período mencionado- mutaron o se vieron reducidas a casos y situaciones muy puntuales. Sin embargo si hubo algo que permaneció: la idea, luego el mito de que la música popular podía alcanzar alturas musicales que hasta ese entonces habían sido consideradas exclusivas de la tradición clásica.
Ese abandono y a la vez esa posibilidad aún latente -tan lejana como continua-, es en mi opinión la que explica la dinámica a través de la cuál se otorga un determinado prestigio en el medio actual. Porque es innegable que la música popular de estos días -entendida en los dos sentidos arriba explicados- es hoy necesariamente hija de ese rock y de lo que produjo, lo que creó, aún cuando formalmente pueda no estar ni cerca suyo. La diferencia es que ya no maneja el nivel de complejidad que el primero alguna vez tuvo, ni siquiera lo busca. Eso no significa, claro, que no lo pretenda.
Porque sí lo pretende, porque sigue jugando con ese potencial implícito, aunque no busque realmente concretarlo. Encuentra entonces personajes como los mencionados. ¿Qué es lo que ellos tienen? Lo que tienen es oficio, es decir, prolijidad al trabajar, un buen conocimiento del lenguaje básico y, por supuesto, una gran capacidad para leer y también crear lo que el mercado va a demandar. Cualidades todas que los prestigian. Cualidades que legitiman, a ellos y a los que los rodean. Y cualidades que son también el espejismo de lo que pudo, podría y podrá ser la música popular.
Últimos comentarios